Cuando te miro, por fotografías, me fijo en tus ojos, estás triste, se que algo te falta, y no sé si sea yo la que te complete. También me siento triste, también siento que algo me falta, no sé si seas tú. A veces creo que si, a veces no. Me niego a lo que necesito y a lo que puedo tener, si tú me haces falta, no te puedo tener. Si me haces falta, mi corazón me lo dirá cuando te vea después de estos años. Me dirá si lo que creo es cierto o incorrecto, me dirá lo que debo hacer, si estamos juntos o con el dolor de nuestros corazones, separarnos de una vez, desligarnos por completo, y terminar este proceso.Cuando miro esos ojos no te reconozco, no eran así cuando los míos los vieron por primera vez. Ahora están casi sin brillo, profundos sin expresión, una mirada extraña y distante, tan lejana que ni tú la puedes ver…¿Qué será de aquella sonrisa que ví brillar un día? ¿Qué serán de aquellas palabras no habladas que salían de tus ojos cada vez que me miraban?
¿Qué será de esa sonrisa que no veo, de aquella risa que no escucho desde que te fuiste?
¿Qué serán de esos recuerdos que se irán pronto por decisión propia?
¿Qué será de mi corazón en el último encuentro?
¿Qué será de él después del último adiós?
¿Qué pasará con nosotros, con nuestras sonrisas, con el brillo de nuestros ojos, de nuestras risas?
¿Qué será de nuestra vida con nuestro pasado ya resuelto?
Te he extrañado, eso no lo puedo negar, te he extrañado tanto que me acuesto pensando en ti y me levanto pensando en ti, es una tortura poco satisfactoria, tener tu cara, tu voz durante todo mi día, cuando te miro en esas fotografías me da la impresión que te ocurre lo mismo, incluso creo que es un síntoma peor que el mío.
Hay tantas preguntas que aún no tienen respuestas, que aunque busque esas respuestas en el mejor diccionario de la historia, no las encontraría, pues tú eres el único que me podrá dar esas respuestas que necesito escuchar de una vez por todas, eres el único que puede calmar mi cerebro de angustias, eres el único que me puede decir las cosas desde una perspectiva que quisiera escuchar, pero a la vez no quiero oír tus argumentos por miedo a que me digas que cometí algún error, por miedo a que me digas cualquier cosa que me haga sufrir más de lo que he sufrido, pero sin embargo quiero que me digas tú, no puedo darte la negativa al proponerme decirme la verdad.
Aún te quiero tanto, tanto que ya no lo puedo evadir. Y eso me da miedo de no poder alejarlo de mí, al punto de no volver a amar como te amo a ti, tengo tanto miedo de no sacarte de mi cabeza, pero peor aún de mi corazón, de mi cuerpo.
Cuando te miro en esas fotos me dan unos deseos incontenibles de abrazarte, de tenerte a mi lado una vez más, de estar contigo una vez más, para saber que siempre estaré en ese pequeño corazón con un recuerdo bello, intocable por otra mujer. Sólo te pido que me des ese espacio, sólo te pido que no me olvides. Sólo te pido que no olvides mis besos, que no olvides mis abrazos, que no olvides las tantas cosas que pasamos juntos.
Cuando te miro en esas fotos…ya no tengo más palabras para poder decirte que aún te quiero.

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